Aunque el orégano es un alimento seguro y saludable en las cantidades que consumimos habitualmente en las comidas:
Embarazo y lactancia: No se aconseja consumir infusiones concentradas de orégano de forma regular durante el embarazo, ya que su potencia puede resultar estimulante.
Moderación: Como ocurre con cualquier planta medicinal, la clave está en el equilibrio; las infusiones muy concentradas y frecuentes deben tomarse con precaución.












